jueves, 28 de julio de 2011

Ley 83 de Puerto Rico Expresion de Realidades

Ley 83 de Puerto Rico Expresion de Realidades

Los resultados inmediatos de la Ley 83, Por Maximo Torres, Consultor de Energía Renovable
Mientras el gobierno anunciaba lo exitoso del programa, cientos de contratistas, solicitantes o proveedores de servicios de energía renovable se quedaron sorprendidos del proceso y la rapidez en que desaparecieron los fondos disponibles. Menciono, “desaparecieron”, porque aunque deseamos pensar que fueron adjudicados a otros compañeros del mercado verde, aún desconocemos si la suma fue adjudicada en su totalidad o reservada para otros proyectos municipales o gubernamentales. Lo interesante del asunto es que nunca se aviso que el sistema estaba lleno de errores de servers y de errores de programación de software incapaz de discriminar entre los navegadores de internet, de la falta de información respecto a crear un EZ pass o login con las mismas dificultades de adelantar de página a página y opciones de menú en la aplicación plagada de errores en la data de los equipos y modelos aprobados en Asuntos Energéticos.
Días antes aún se desconocía si se pagaría el costo de aplicar en la aplicación electrónica o se requería tener el pago anticipado por la colecturía virtual ya que la información era conflictiva de parte de las fuentes que informaban del gobierno. Tampoco se informó que se requería los últimos cuatro números del seguro social del solicitante. Por lo que aparte de adivinos informáticos nocturnos, expertos en discernir data errónea, y la espera interminable en la que desconocíamos si estaba paralizado el sistema o funcionando, no logramos un caso entrado completo. Y menciono ni un “caso completo” porque nuestra empresa GreenSolarPR.com tuvo cuatro computadoras en cuatro conexiones independientes de internet de alta velocidad y aunque con muchas dificultades lográbamos llegar a la página de pago, entonces regresaban los errores de servers con enlaces de páginas erróneos. Para completar, el sistema Evertec del Banco Popular, confrontaba serios problemas con el módulo de pago y el manejo de los balances de las cuentas, por lo que si usted tenía pensado pagar con métodos de pago del Banco Popular, estaba en desventaja. Nos comunicábamos con nuestro personal entrando casos para diferenciar si nuestro problema era un caso individual, pero todos tenían la misma experiencia, al igual que los demás contratistas que nos comunicábamos unos con otros.

Previo al proceso, por meses revisábamos todos los días la página de Asuntos Energéticos y el Fondo Verde de Energía, afinando contratos y preparando documentos con la data necesaria para aplicar efectivamente. A las 3 am, cansados, abastecidos de café y chocolate, desde Aguadilla, decidimos viajar hacia las oficinas de la Administración de Asuntos Energéticos, en Rio Piedras. Al llegar y esperar, la desinformación era evidente, los empleados no tenían respuestas y si las tenían eran conflictivas. Su buena intención era evidente pero no tenían detalles del proceso. Llegó un técnico de la empresa contratada para desarrollar y manejar el proceso para tranquilizar las aguas y la única respuesta era que el server se había caído por la cantidad de aplicaciones. Las llamadas llovían de personas preguntando porque no pudieron procesar su aplicación. Luego aparecían en la prensa respuestas que en realidad se protegían específicamente de las quejas de los solicitantes. En la tarde se abrió el servicio en línea y con los mismos problemas, duró unos minutos y “SE ACABARON LOS FONDOS DE TIER 1”. Mas adelante el gobierno informaba felizmente que entraron 22 aplicaciones y específicamente mencionaban que no se discriminó con las residencias porque el 41% de las aplicaciones eran residenciales. O sea que solo nueve (9) residencias recibirán apoyo de los fondos????? Oigan, en Puerto Rico sabemos contar, dividir, restar y multiplicar desde hace muchas décadas!! Eso implica que menos de $200,000 fueron separados para residencias cuando el reglamento destinaba $2,000,000 para el semestre.
Como última gestión del día nos detuvimos en el Capitolio, nos reunimos y entregamos cartas al ayudante especial del Sen. Rivera Schatz y le comunicamos a la Asociación de Industriales y a ACONER nuestra experiencia y gestiones. Tristemente nos tocaba informar a nuestros prospectos que no pudimos entrar su solicitud y cancelamos los contratos de buena fe. De referencia he escuchado que mas de 500 residencias tenían contratos con suplidores de energía renovable sujeto a la aprobación de los fondos, y apenas conozco una minoría de suplidores compañeros.
contratos cancelados por resultados de Ley 83
El 19 Julio del 2010, estuve presente durante la inauguración de la finca solar en Ponce y fui testigo de la firma de la Ley 83 de incentivos y el Fondo Verde de Energía mientras también se firmaba la ley de emergencia energética. No ocultaba mi alegría de un gobierno que comenzaba un esfuerzo real hacia la energía renovable. Lo que no razoné es que, ante la buena intención del senado y el ejecutivo, nos dieron un premio de consolación con el pequeño fondo verde, (ya con la ley indirectamente cancelaban los incentivos de la ley 248 y dejaban cientos de residencias sin la posibilidad del incentivo). En mi emoción, llame a muchos compañeros para compartir la noticia y muchos comenzamos la cruzada de preparar la ciudadanía para esa oportunidad con: seminarios, visitas, charlas educativas, reportajes educativos en la prensa y la internet, etc, etc, etc. Puedo decir que cualquier empresa de energía renovable ha dedicado 1000 horas promedio en los últimos doce meses a educar, buscar clientes y desarrollar su estrategia de adquisición de fondos de la ley 83. Multipliquemos eso por 500 contratistas (hay mas de mil) y tuvimos una verdadera campaña de mas de 500,000 horas de mercadeo sin ninguna agencia de publicidad y sin ningún costo para el gobierno.
Es interesante que ese mismo grupo de profesionales son seriamente afectados, quienes han madurado una industria verde en los últimos años, que se encargó de educar la ciudadanía, a esfuerzo propio y en conjunto con el esfuerzo de organizaciones como ACONER (Contratistas de Energía Renovable), institutos y universidades públicas y privadas preparando profesionales verdes con el esfuerzo de la Administración de Asuntos Energéticos, la cual bajo la dirección del Lic. Bernal, por primera vez implementa una política pública de energía renovable.
Si bien, el personal de Asuntos Energéticos defendió los fondos y el gobierno se sorprendió del deseo de tantos puertorriqueños de beneficiarse de los mismos, la realidad no estaba bajo su control. Más aún cuando el 24 de junio se publicaron en el website las últimas guías de Tier 1 y Tier 2, casi intactas a las anteriores y se mantenían los cuatro millones para residencias, (dos por semestre) en el Tier 1, acordados con los defensores de la energía verde. Para referencia, la residencia promedio necesita alrededor de 5 KW y la pequeña dosis de 4 millones ayudaría al menos 160 residencias en los dos semestres. Sin embargo, pocos sabían que aunque fue publicado en el web después de la debacle de los fondos de Tier 1, ya se había creado una nueva guía en la que los fondos de residencias de cuatro millones no se mencionaban en ningún lado. ¿Coincidencia? Por lo tanto desapareció la división que separaba fondos específicos para las residencias el 30 de junio y fue casualmente publicado al otro día después de la debacle.
Ya esta bueno que usen la energía renovable para llenarse los labios y lo consideren como todos los de antaño, un programa innovador de poquito a poquito. Como dijo claramente Al Gore, en su visita a PR, “en asuntos de energía, los puertorriqueños están de pasajeros en un automóvil que va directamente a chocar con una pared, incapaces de controlar los costos fósiles de energía”. Y como mencionó indirectamente el Presidente Obama “Cualquier movimiento hacia combustibles fósiles es un atraso para Puerto Rico”.
Les puedo predecir que más de 5000 residencias están decididas a contribuir, de estar disponible los incentivos necesarios. Que mejor herramienta de inversión a la economía significaría una inversión combinada del gobierno y los contribuyentes de más de $175,000,000 (175 millones) en un solo año. Con los negocios decididos, se cuadriplica el escenario. Esto beneficiaria el valor adquisitivo de las propiedades, aumentaría el flujo de préstamos bancarios, la participación de cursos educativos en energía renovable, crearía cientos o miles de empleos verdes, maduraría la tecnología verde para que Puerto Rico sea puente de innovación, distribución y exportación de productos verdes y aumentaría la participación efectiva de la industria, gobierno y el renglón educativo.
Entonces, ¿que nos impide realmente incentivar la economía con empleos verdes a gran escala? ¿Por qué no se realiza un proyecto de infraestructura de cientos de millones en un año, como se realizan los megaproyectos como el Supertubo y otros? ¿Dónde están los expertos consultores de energía renovable que realmente sepan guiar al gobierno a decisiones sabias sin temor a perder sus empleos ante la sabiduría antagonista? ¿Por qué tenemos que seguir las prácticas de EUA pero a menor escala, cuando ellos mismos nos dicen que Puerto Rico debiera ser el ejemplo a seguir en energía renovable, máxime cuando EUA tiene todas las fuentes de energía disponibles, renovables y no renovables? Como residentes y dueños de negocios es momento de cada uno manifestar a sus representantes y senadores por todos los medios posibles de su posición e interés en utilizar incentivos reales para adquirir energía renovable para sus facilidades.
Maximo Torres posee más de 20 años de experiencia con sistemas de energía renovable. Ha realizado investigaciones y publicaciones de energía renovable en la ASME y la American Solar Energy Society, ha participado en diseños y competencias internaciones de carros y botes solares. Puede ser contactado a mtorres@greensolarpr.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario